¿Te ha pasado?
Entregas una web preciosa, funcional, pensada al detalle.
Tu cliente te da las gracias, te paga (¡milagro!) y a los tres días…
💬 “Oye, ¿cómo se cambia el texto del botón de contacto?”
💬 “¿Dónde están las entradas del blog que pusiste?”
💬 “He tocado algo y ahora no sé volver a la página de inicio.”
Y lo peor:
“Yo no entiendo nada de esto, es que yo no tengo formación técnica…”
Ahí es donde te das cuenta de que saber diseñar o desarrollar es solo la mitad del trabajo.
La otra mitad es enseñar a tu cliente a usar su web sin asustarlo, sin frustrarlo y sin pasarte la vida respondiendo tickets eternos que podrías haber evitado con una buena formación postentrega.
Este post no es para técnicos.
Es para personas como tú, que trabajan con clientes reales:
Que no saben qué es un shortcode
Que confunden el “backend” con el fondo de pantalla
Que quieren autonomía, pero no saben por dónde empezar
Y también es para ti, que quieres entregar proyectos que de verdad funcionen en manos de tu cliente, no solo en tu portfolio.
¿Qué vas a encontrar aquí?
Estrategias realistas para enseñar sin abrumar
Recursos para facilitarles la vida (y la tuya)
Errores comunes que frustran y cómo evitarlos
Y sobre todo: una forma de trabajar más tranquila, profesional y sostenible
Todo pensado para que puedas enseñar a tu cliente a usar su web sin formación técnica previa, y sin necesidad de convertirte en su profe de informática.
Por qué enseñar a tu cliente a usar su web (aunque no tenga ni idea)
Autonomía, tranquilidad y menos tickets eternos
Entregar una web y desaparecer sin más es como dar las llaves de un coche automático a alguien que nunca ha conducido.
Puede que arranque, pero tarde o temprano se va a estampar contra un bordillo… o te va a llamar 20 veces para preguntarte cómo se pone la marcha atrás.
Por eso enseñar a usar la web sin necesidad de formación técnica no es un extra. Es una parte esencial del servicio.
Enseñar es ganar en tres frentes:
1. Gana tu cliente: autonomía y confianza
Cuando alguien entiende cómo hacer las 4 cosas básicas que necesita hacer en su web, algo cambia en su relación con su proyecto.
Deja de ver la web como un bicho raro o un gasto técnico…
y empieza a verla como una herramienta útil que le pertenece.
🔹 Puede subir un post
🔹 Cambiar un teléfono
🔹 Añadir una imagen
🔹 Revisar si hay mensajes del formulario
Y eso le empodera.
(Sí, aunque odie esa palabra)
2. Ganas tú: menos preguntas, menos frustración
Cuanto más capacitado esté tu cliente, menos dependerá de ti para microtareas que no deberías estar resolviendo gratis ni con prisas.
Porque seamos realistas:
Cambiar un texto no debería ser motivo de urgencia
Subir una imagen no debería darte un WhatsApp a las 23:00
Y explicarlo todo otra vez en cada entrega… quema
Enseñar bien desde el principio te ahorra horas después.
3. Gana tu reputación: eres más profesional
Muchos diseñadores entregan la web y dicen “ya lo tienes todo”.
Pero no explican cómo se usa.
Eso deja al cliente con una sensación de abandono técnico (aunque no te lo diga).
Cuando tú sí lo haces, te posicionas como alguien que piensa en el cliente, no solo en el proyecto.
Y eso te diferencia sin tener que bajar precios ni hacer malabares.
Entender a tu cliente antes de enseñarle
No todos quieren saber lo mismo ni al mismo ritmo
Hay clientes que te dicen “quiero hacerlo yo sola” y luego se asustan al ver el panel de WordPress.
Y hay otros que aseguran “yo no quiero tocar nada”… pero en el fondo sí querrían si alguien se lo explicara con paciencia (y sin palabras raras).
Por eso, antes de enseñar, escucha.
Tipos de clientes según su perfil digital
Tipo de cliente | Qué quiere saber | Qué NO necesita | Cómo enseñarle |
|---|---|---|---|
🐣 “Ni idea de nada” | Lo mínimo: cambiar un texto o imagen | Panel completo, ajustes técnicos | Vídeo grabado, lenguaje 100% simple |
👩🎨 “Lo toco todo” | Crear entradas, subir recursos, editar menús | Saber cómo funciona el backend | Accesos controlados y plantillas guiadas |
🤓 “Quiero aprender” | Todo lo que le puedas enseñar | Nada, pero sin sobrecarga | Guía paso a paso y espacio para dudas |
🙈 “No quiero saber nada” | Saber que tú estás cerca “por si acaso” | Absolutamente todo lo demás | Checklist de tareas delegables y acceso directo de soporte |
Detectar bloqueos comunes (y cómo no frustrarlos)
Algunos clientes se bloquean por miedo, otros por experiencias previas, y otros simplemente por saturación mental.
Aquí van los bloqueos más frecuentes y cómo acompañarlos:
🔸 “Tengo miedo de romper la web”
✅ Dale una copia de seguridad automática
✅ Recuérdale que nada se rompe sin solución
✅ Enséñale a reconocer errores simples (y cómo actuar)
🔸 “No entiendo nada de esto”
✅ Evita el lenguaje técnico
✅ Usa analogías del día a día: “Esto es como poner una foto en Facebook”
✅ Muestra solo lo que necesita
🔸 “No tengo tiempo para aprender”
✅ No le enseñes todo
✅ Solo lo que de verdad va a usar (y que te ahorra trabajo después)
✅ Todo lo demás: dáselo resuelto y con acceso fácil para ti
Cómo enseñar a usar una web sin formación técnica
Spoiler: no se trata de enseñar todo.
Se trata de enseñar lo que de verdad va a usar tu cliente.
Y hacerlo con el menor número de clics, palabras y pantallazos posibles.
Porque tu cliente no quiere entender WordPress.
Quiere entender su web.
1. Empieza por tareas reales: olvida el manual
Tu cliente no necesita saber qué es el personalizador de temas ni cómo funciona el editor de bloques por dentro.
Lo que necesita saber es:
Cómo subir un post al blog
Cómo cambiar una imagen de portada
Cómo modificar su teléfono en el footer
Cómo revisar los mensajes del formulario
🧡 Consejo:
No empieces por “esto es WordPress”.
Empieza por “vamos a cambiar juntas una imagen de esta página”. Aprender haciendo = aprender de verdad.
2. Usa capturas, vídeos o mini guías visuales
Tu cliente olvidará la mitad de lo que le digas por Zoom.
Y la otra mitad, probablemente, también.
Por eso, necesitas dejarle recursos claros, visuales y reutilizables.
📌 Recomendado:
Screencasts con Loom o CleanShot → vídeos breves y directos
Guías visuales en Canva → “Cómo añadir una entrada” con flechas y pasos
PDF imprimible con tareas básicas → editable con tus colores de marca
3. Repite sin miedo: lo básico se olvida
No asumas que por explicarlo una vez lo ha entendido.
Repetir es parte del proceso. Y cuanto más clara y práctica sea la repetición, mejor.
Ejemplo:
Si le enseñas a subir una imagen al blog…
✔ Hazlo tú una vez
✔ Que lo haga él o ella contigo
✔ Déjale un mini tutorial en vídeo para repetirlo después
✔ Recuérdalo en tu correo de postentrega
4. Crea accesos directos y quita lo que no necesitan
Uno de los mejores regalos que puedes hacerle a tu cliente no es enseñarle… es limpiarle el camino.
✔ Oculta menús innecesarios
✔ Usa plugins como Adminimize o White Label CMS
✔ Cambia el menú lateral para mostrar solo lo básico
✔ Pon accesos directos al editor de entradas, contacto o tienda
🧠 Menos es más: cuanto menos vea, menos miedo le dará tocar algo
5. Refuerza lo que sí pueden hacer (y lo que no deben tocar)
A veces, el problema no es que tu cliente no entienda.
El problema es que cree que puede “tocar” donde no debe.
💣 Resultado: se carga una sección, borra algo por error o toca el constructor visual sin saber
Por eso, sé clara desde el principio:
✅ Esto puedes editar tú sin problema
⚠️ Esto es mejor que me lo pidas
❌ Esto no deberías tocar nunca
Hazlo visual: usa emojis, colores o etiquetas tipo “editable” / “prohibido”.
📌 Consejo:
Tu objetivo no es formar un técnico. Es crear un cliente autónomo, tranquilo y feliz con su web.
Recursos útiles para facilitarles la vida
Un cliente bien acompañado no es aquel al que le das una masterclass, sino aquel al que le dejas todo lo que necesita a mano, sin tener que buscarlo ni agobiarse. Aquí tienes herramientas y recursos para hacer justo eso:
Herramientas y plugins para simplificar el panel
Una de las claves para enseñar a usar una web sin formación técnica es quitar lo que estorba y destacar lo que sí van a usar.
Para eso, existen varios plugins que te hacen la vida fácil:
Plugin | ¿Para qué sirve? | ¿Por qué usarlo? |
|---|---|---|
Adminimize | Oculta menús y elementos innecesarios del panel | Reduce el caos visual para el cliente |
White Label CMS | Personaliza el dashboard y elimina el branding de WordPress | Da sensación de profesionalidad + enfoque al cliente |
WP User Role Editor | Controla qué puede y no puede hacer cada tipo de usuario | Evita que toquen ajustes delicados sin querer |
Shortcuts in Admin Menu | Añade accesos directos al menú de WordPress para tareas concretas | Ideal para llevarlos directo a “añadir entrada” o “ver pedidos” |
Disable Gutenberg | Reemplaza el editor por el clásico si se abruman con los bloques | Útil si no quieres enseñar desde cero el sistema de bloques |
Plantillas de videotutoriales o manuales editables
Lo mejor que puedes dejarles al terminar un proyecto: una biblioteca de microvídeos o un PDF que parezca hecho a medida (y que no te robe horas cada vez que haces una web nueva).
Lo que deberías incluir en tu kit de formación:
🎥 Vídeo 1: Cómo entrar y moverse por el panel
🎥 Vídeo 2: Cómo editar un texto o imagen en una página
🎥 Vídeo 3: Cómo subir un post al blog
🎥 Vídeo 4: Cómo revisar mensajes del formulario
📄 Mini manual PDF: accesos, contraseñas, tareas que puede hacer / tareas que debe delegar
✅ Lo ideal: usar Loom o Tella para grabarte una sola vez
✅ Luego personalizar la intro y mini guía con Canva
💡 Consejo: Crea una carpeta en Drive para cada cliente con todo eso ordenado. Quedará encantado y tú ahorrarás tickets después.
Lo que debes evitar si no quieres agobiarlos
Sí, tú sabes lo que es el backend, un shortcode, una plantilla hija o el lazy loading.
Pero tu cliente no.
Y no tiene por qué saberlo.
Tu trabajo no es enseñarle WordPress.
Tu trabajo es hacerle sentir que puede usar su web sin romper nada.
Error 1: Hablar en lenguaje técnico
Frases como:
“Aquí puedes modificar el slug del custom post type con una taxonomía” son lo más parecido a invocar demonios si quien te escucha es alguien que solo quiere cambiar su número de teléfono.
✅ Di mejor:
“Este es el sitio donde puedes cambiar el nombre que aparece en el menú.” O incluso: “Esto no lo toques, si necesitas que lo cambie, me avisas.”
Error 2: Enseñar todo en una sola sesión
El clásico de “te lo explico todo en una reunión de entrega y listo”.
Resultado:
No se enteran
Se agobian
Te van a preguntar lo mismo por email dentro de dos semanas
✅ Solución:
Divide. Graba. Acompaña.
Hazlo en bloques cortos, grabados o escritos, y que puedan consultarlo cuando les venga bien.
Error 3: Asumir que algo es “muy fácil”
Nada más frustrante para un cliente que oír:
“Eso es súper fácil, es solo arrastrar y soltar.”
¿Fácil para quién?
Lo que para ti es evidente, para otra persona puede ser un enigma.
✅ Mejor di:
“No te preocupes, esto se hace en 3 pasos y te los dejo en vídeo para que lo tengas siempre.”
Error 4: Dejarle acceso a TODO el backend
Si no quieren tocar cosas, ¿para qué tienen acceso a cosas que podrían romper?
Y si sí quieren trastear, ¿por qué no marcar bien lo que pueden y no pueden hacer?
✅ Usa perfiles con permisos limitados
✅ Oculta lo innecesario
✅ Añade accesos directos a lo que sí van a usar
🧡 Consejo:
Educar no es demostrar todo lo que sabes.
Es hacer que la otra persona se sienta capaz de hacer lo que necesita.
Sin miedo. Sin líos. Sin sentirse tonta.
Cómo saber si tu cliente ha aprendido (y si no, qué hacer)
No se trata de ponerles examen final, pero sí de comprobar que pueden manejar su web con seguridad… o saber si hay que volver a enseñar lo esencial antes de que metan la pata sin querer.
Señales claras de que han aprendido lo que necesitan
✅ Publican una entrada sin avisarte
✅ Cambian una imagen o texto sin drama
✅ Te mandan un pantallazo en vez de un “no sé qué toqué”
✅ Te escriben con preguntas concretas, no con “explota todo”
Si pasa eso… 🎉 enhorabuena, misión cumplida.
¿Y si no? ¿Qué pasa si no aprenden?
A veces, simplemente no es su momento.
No tienen tiempo, cabeza, ni ganas.
Y está bien.
En esos casos:
No fuerces. No todos los clientes quieren ser autónomos, aunque digan que sí.
Ofréceles opciones:
Plan de mantenimiento con soporte básico
Miniformaciones grabadas (por si luego se animan)
Manual de tareas delegables + contacto directo
💡 Incluso puedes crear un servicio extra que diga:
“¿No quieres tocar nada? Yo lo hago por ti cada mes.”
Estrategias para reforzar lo aprendido
🔁 Haz una pequeña sesión de repaso dos semanas después de la entrega
💌 Mándales un email tipo “cómo hacer X si no lo recuerdas”
📥 Crea una zona de cliente con sus vídeos, accesos y recursos (incluso con Notion o Google Drive)
¿Y si siguen preguntando por todo?
Tranquila: no es que hayas enseñado mal.
Es que, muchas veces, los clientes necesitan más seguridad emocional que conocimiento técnico.
✅ Dales espacio
✅ No les hagas sentir torpes
✅ Refuerza lo que sí han aprendido
✅ Y deja claro que hay tareas que, si quieren delegar, tienen esa opción contigo
Conclusión
Enseñar a tu cliente a usar su web sin formación técnica no es un “plus” ni una cortesía. Es una parte esencial del servicio si de verdad quieres entregar un proyecto que funcione más allá del día de la publicación. No se trata de convertirte en formadora, ni de añadir más trabajo a tu lista interminable, sino de cambiar el enfoque: enseñar lo justo, de forma clara, con recursos prácticos y aplicados a su realidad. Nada de manuales de 30 páginas ni sesiones eternas de Zoom. Una imagen, un vídeo corto, una tabla visual, una carpeta bien montada… y tu cliente, ese que al principio decía “yo no soy nada tecnológica”, empieza a publicar, a cambiar textos y hasta a escribirte para decirte que ha subido su primer post sola.
Porque cuando entienden cómo funciona su web (aunque sea lo básico), se sienten en control. Y eso cambia la relación. Dejas de ser el técnico que “arregla cosas” para convertirte en alguien a quien recomiendan porque “te explica todo claro, sin líos y con mucha paciencia”. Eso fideliza, eso construye reputación, y eso te diferencia. Lo técnico es importante, pero lo humano es lo que deja huella. Enseñar desde la empatía, con herramientas adaptadas a su nivel, te ahorra tickets, te posiciona mejor y, sobre todo, genera confianza.
Y si no quieren aprender, no pasa nada. Hay clientes que prefieren delegar, y eso también es una oportunidad para ofrecer planes de soporte o mantenimiento personalizados. Tú marcas los límites. Tú decides cuánto enseñar, qué delegar y cómo acompañar.
En Zudro Digital Media tenemos clara una cosa: una web no termina cuando se entrega. Termina cuando tu cliente puede usarla, entenderla y sentirse tranquila con ella. Y ese momento, créeme, vale más que cualquier plugin premium.
¿Quieres una plantilla de formación para tus entregas? ¿O que preparemos juntas un kit que puedas ofrecer como parte de tus servicios? Escríbeme y lo montamos. A tu estilo. A tu ritmo. Y con ese toque tuyo que hace que todo parezca más fácil.






